Aparecen por primera vez en el registro fósil en los estratos del Cámbrico temprano de los yacimientos de Burguess Shale y perduran hasta la actualidad.
Sin embargo, el origen de los artrópodos hay que buscarlo mas allá del Cámbrico, ya que la clase más antigua (Trilobita) aparece ya muy evolucionada con respecto a sus antecesores que serían los anélidos, comúnmente conocidos como "gusanos".
Pueblan hábitats tanto acuáticos como terrestres. Un ejemplo de los primeros son los cangrejos o los extintos trilobites y entre los segundos encontramos los insectos.
Han tenido un gran éxito evolutivo, como lo prueba que más de 80% de todas las especies animales conocidas pertenece a los artópodos.
En los artrópodos la cefalización es clara y a veces los ojos también están bien desarrollados. El crecimiento se hace mediante mudas, proceso llamado ecdisis.
Algunos artópodos son terrestres, otros acuáticos, y los hay que son parásitos de otros animales, principalmente de vertebrados.
El exoesqueleto de los artrópodos está constituido por tres capas. la cutícula, la epidermis, que segrega la cutícula, y la membrana basal.
La cutícula está constituida por un polisacárido denominado quitina. El gran éxito evolutivo que ha supuesto este exoesqueleto impermeable, que permite la colonización del medio terrestre sin peligro de desecación, trae consigo en compensación la necesidad de mudas para el crecimiento.
En todos los artrópodos, los músculos que mueven los segmentos se insertan en apófisis internas.
El aparato digestivo es tubular, las piezas bucales son muy diferentes; hay en este último aspecto dos grandes grupos: los mandibulados y los quelicerados.
La cavidad celomática está reducida al espacio donde se hallana las gónadas y en algunos casos ciertos órganos excretores.
La respiración es branquial o, raramente, cutánea en los acuáticos y traqueal en los terrestres; en el caso de los arácnidos hay además filotráqueas (pulmones).
La excreción puede ser por glándulas antenales o maxilares en los cruatáceos, por glándulas coxales en los miriapodos, o por tubos de Malpighi en arácnidos e insectos.
El sistema nervioso está constituido por un cordón ventral con un par de ganglios por metámero.
La reproducción es sexual, con casos de hermafroditismo y de partenogénesis. La fecundación es generalmente interna y en muchos casos hay metamorfosis.
No hay comentarios:
Publicar un comentario